Este artículo se propone identificar los principales impactos de la aplicación de las leyes de drogas en el accionar policial. El texto señala cuatro efectos asociados:

  1. La represión enfocada en los delitos menores y los eslabones más débiles de la cadena;
  2. Patrones de detención frecuentemente basados en estereotipos que recaen sobre las poblaciones más vulnerables
  3. Corrupción y penetración del crimen organizado; y
  4. Uso desmedido de la fuerza y violaciones a los Derechos Humanos.

Antes que señalar relaciones de causalidad, este estudio identifica la política de drogas como un factor agravante de los problemas que enfrenta el accionar policial. A partir de estos hallazgos se identifican un conjunto de intervenciones para limitar la entrada al sistema judicial de los eslabones más débiles, mostrando sus ventajas y desafíos. El texto afirma que si bien este conjunto de medidas tendría efectos limitados en atender los problemas estructurales de la institución policial, tiene el potencial de focalizar los limitados recursos del Estado, acotar los niveles de discrecionalidad e implementar intervenciones diferenciadas para los eslabones que componen la cadena de las drogas. En lo inmediato se recomienda la adopción de alternativas a la aprehensión y el encarcelamiento para los eslabones más débiles, como una vía de modificar incentivos dentro de la Policía y reorientar sus objetivos y métricas.